Voy corriendo aunque me caiga

Voy corriendo aunque me caiga
Tenerife. Noviembre 2013

sábado, 9 de junio de 2018

XL MARATHON DE ESTOCOLMO

"No pudo ser"

     La historia de la 40ª Marathon de Estocolmo fue la historia de un fracaso para quien suscribe. Es la primera vez, que no puedo acabar una carrera.

     El jueves salimos Raquel y yo para la capital sueca. Retraso de hora y media en el avión y llegada rápida desde el aeropuerto al hotel, que estaba tan bien como caro.

     Durante los últimos 10 días había seguido los pronósticos meteorológicos para el día M y no molaban. Los países nórdicos estaban en plena ola de calor y para el inicio de la carrera (sábado, 12 de la mañana), se esperaban 29ºC. La media de máxima históricas para ese día era de 18ºC. Vaya diferencia. Y ya quedaba poco margen para que se recondujese aquello

     El viernes vamos a por el dorsal, que nos le dan rápidamente con una bolsa del corredor que incluía el propio dorsal, el chip, 4 imperdibles y la pegatina para guardarropas. Eso era todo. Muy escaso.
     La feria era muy sencilla. Subimos y bajamos un par de veces las escaleras de las gradas para recorrer el pabellón donde se celebraba. Pocos stands. Hablamos con un corredor canario que estaba promocionando la Marathon de Gran Canaria y como no; hablamos del calor y de que habría muchos no finisher mañana.
     La pasta party tela… al sol, de pie y un plato que para quedar medianamente satisfecho había que repetir no menos de 4 veces. Comimos en el centro. Lo único bonito era el entorno, que era el estadio olímpico, de 1912. Me gusta las entradas en estadios. Mañana corretearé por aquí.


     Por la tarde paseo, descanso y último atracón de pasta.

     El sábado, día de la carrera, el sol hizo su aparición antes de las 4 de la madrugada y se levantó con ganas de demostrar porque es el astro rey. Yo amanecí un poco más tarde y tras desayunar no supe que hacer hasta la carrera. Eso sí, salí varias veces a la puerta del hotel a ver como el Sol calentaba aquella ciudad por la que correríamos en un rato.

     Raquel vino conmigo a la salida bastante bien organizada. Fotos de rigor, ánimos, últimos wasaps y preparados para la salida, desde la parte final de mi cajón. La situación me obliga a correr con gorra, que es algo que no me gusta nada.

     Tras escuchar el himno sueco se da la salida. No puedo decir que empezara a sudar nada más empezar a correr, porque llevaba sudando toda la mañana. 28 ºC…te cagas

     Ya en los primeros minutos vi que iba a ser un día malo, que lo iba a pasar mal. No me equivoqué

     El km 5 le paso en algo más de 28 minutos, a un ritmo de 5:40 que era lo que había previsto. Mucho calor, cansancio. 

     Los avituallamientos eran tan abundantes como caóticos. Los corredores querían beber y solo había mesas a un lado, generando mucho tapón. Los golpes y encontronazos eran frecuentes. Además era una guarrería. El agua se rellenaba por los voluntarios en vasos de cartón desde unos barreños que tenían en la misma mesa de avituallamiento. Al no dar abasto, cualquier corredor cogía un vaso y metía su mano en ese barreño para llenar el vaso. Muchos vasos por las prisas se llenaban con no más de un par de dedos de agua y el agua estaba caliente, porque en sitios lo tenían al sol. Otros corredores mojaban sus gorras en los propios barreños de donde luego se llenaban los vasos. A su vez, esos barreños se llenaban desde unos bidones (algunas veces al sol) donde allí si que vi hacer de casi todo. Además de lo citado, corredores que metían la cabeza, se refrescaban los brazos, mojaban esponjas que portaban…en fín. Muy mal

     Los 10km en algo más de 57, siguiendo el ritmo previsto, pero cada vez más agotado.
     En el km 13 veo a Raquel. Estaba esperando este momento desde el principio, me da alegría. Pero no lo puedo ocultar, le digo que voy muy flojo y que me esperará en meta bastante más de lo previsto. Me graba un video al paso y se lo manda a mi hermana, ambas me confirmaron después que aquí ya me veían mal. El 15 en 1h:28min. Es un tramo favorable con sombra y algo de bajada y parece que mejoro algo. Nuevo encuentro con Raquel que me anima.

     Paro a mear por primera vez. Otras veces ya había parado al menos un par de veces Algo poco habitual en mí. En ese momento no lo pensé. Gracias a Dios pararía otra vez.

     La media maratón en casi 2:08. Muy mal. A más de seis minutos el km. El tiempo no me preocupa. Voy a acabar y da igual el tiempo. 

    El sol me estaba jodiendo.  En una cuesta me paro a andar. Esto se iría repitiendo a partir de aquí.

    En el km 25 aprox gritan unas españolas. Me animo a correr coincidiendo con un amplio tramo de sombra y luego una cuesta abajo y engancho unos buenos minutos trotando. Sigo hidrantándome en casi todos los puntos posibles. 

     Aviso a mi hermana y Raquel que voy muy mal pero que quiero acabar. Ellas sabían como iba porque seguían una aplicación que veían mis pasos por los distintos puntos kilométricos.

     Se me ocurre ponerme música, pero no me anima ni apenas me distrae.

     En el km 34 aprox llegamos a un puente. El sol pegaba de plano. Ninguna sombra en un tramo largo. La gorra completamente seca a pesar de que la mojaba en las abundantes duchas y algunas fuentes que ponía la organización. En el puente no corría apenas un 5% de los corredores. Casi todos andábamos. Sensación de ahogo. Miro a ver si es la cadena que me oprime o el cable de los auriculares. Que va. Estaba agotado. Estoy muy jodido. Vuelvo a echar cuentas. En hora y cuarto llego andando, pero me costaba hasta andar. 

     Al salir del puente se me ocurre parar a mear por segunda vez a pesar de no tener excesivas ganas. Meo sangre. Decido retirarme. 

     Conozco a algún corredor que le ha sucedido y no es especialmente preocupante, pero voy a cumplir con aquello de que mientras sea cansancio o dolor de piernas etc trataré de aguantar, pero si creo que es algo más peligroso para la salud y el cuerpo me avisa de ello se para y ya habrá más maratones.

     Llego al punto del control del 35 y me dan un poco agua pero me dicen que siga hasta el avituallamiento que está a unos 100 m donde hay un punto médico y que les cuente.

     Bebo agua y me dirijo al punto médico. Los médicos no daban abasto. Varias personas en camillas, otros tumbados en el suelo, una chica que apenas se movía la extraían sangre entre varias personas. Vaya cuadro. Espero a que se descarguen un poco y les cuento, mientras llega otra corredor reventado. Me dicen que si me mareo o tengo dolor de cabeza. Ninguna de las dos cosas. Cuando les digo que mee sangre me dicen que es mejor que pare. No le dan mucha importancia, es algo que pasa con cierta frecuencia y me dicen que es por falta de agua: no te preocupes pero mejor lo dejas. Me quito el chip que cortan ellos con una tijera para yo no agacharme y me dan un brebaje que me sienta muy bien.

     Hablo con Raquel, mi hermana y mi amigo Dani para decirles que lo dejo.

     De allí en taxi con otras tres personas al estadio. Voy enrabietado, sin parar de cagarme en la puta madre del cambio climático, la ola de calor y alguna cosa más. En aquel momento y hoy con más convicción creo que la culpa fue del calor.

     En el trayecto no hablamos. Ofrezco el teléfono a los corredores por si quieren comunicarse. El chaval que iba delante iba bastante jodido. Y yo quiero agua. Quiero beber. Tras un rato que se hizo largo llegamos a la parte trasera del estadio. Ayudé a bajar al muchacho hasta que se incorporaron unos finisher que me ayudaron a bajarle por escaleras y avisaron a los médicos.

     Atravesé a muy buen paso unos campos de hierba artificial donde reposaban aquellos que habían entrado y seguía buscando mi agua. Ya intuí donde se repartía pero no me dejaron acceder allí. Pues nada, lo haré de otra manera. Al pasar hacia donde estaba Raquel me cruzaba con los corredores que hacían los últimos 400 metros aprox para llegar a la meta. Era la forma de acceder al avituallamiento, Así lo hago. Voy muy despacio, sin el chip. Entro al estadio pero no como me imaginaba. Me separo de la cuerda para no estorbar e incluso aviso a uno que pierde unas gafas. Salta gente de las gradas para alcanzar la meta con los suyos. Ninguna entrada en meta ha sido tan amarga como esta. No me alegro, no me emociono, estoy cabreado. Avanzo rápidamente hacia el avituallamiento. Los médicos aparte de que me retire me dijeron que bebiera y no lo estoy haciendo.

     Al avanzar me dan la medalla, que ni la miro. De hecho no la miré hasta dos días después cuando hice la maleta para regresar. Está chula…no se que haré con ella.

     Al fín el agua. Fresquita y a la sombra en una de las salidas del estadio. Que placer. El primer momento en mucho rato en que se me pasa algo el cabreo.

     Salgo de allí para buscar a Raquel y relleno en unos grifos mi botella que ya había consumido. Estoy bastante mejor. 

     Al fín me encuentro con Raquel. Sé que lo he has pasado realmente mal. Lo siento.

     Hablamos con mi hermana y es la última vez que uso el móvil. Por si me habían pasado pocas cosas acabo de joder el teléfono al encharcarlo con una botella de agua que se abrió en la bolsa. Un mal día le tiene cualquiera.

     Al metro y al hotel, ya con la intención de hacer pis en cuanto pueda para ver como evoluciona el paciente. Tras la ducha, avituallamiento con cosas que teníamos en el hotel y un descanso, comprobé que mi pis era normal. Físicamente estaba casi recuperado, moralmente muy tocado.

     Raquel espero a verme tranquilo delante de unas cervezas y me dio su opinión de lo vivido y consejos. Estoy de acuerdo. Es bueno que alguien te haga ver ciertas cosas que tu no ves o no quieres verlas. Gracias.
     El resto de los días dedicados a ver la ciudad que no es lo mejor que he visto pero estuvo bien… Muchos corredores por las calles con su camiseta de finisher y sus medallas. A mi se me iba pasando la mala uva, pero me daba envidia. Esta vez sin fotos en sitios emblemáticos con la medalla como suele ser habitual.

     Aunque la culpa, estoy convencido, fue de intentar correr una maratón en el primer día de verdadero calor que hay en el año, con 28ºC centigrados durante toda la prueba es verdad que los últimos meses han sido muy estresantes. Salgo de casa a las 7 de la mañana y raro es el día que llego antes de las 9 y media. No voy a nadar y entreno menos de lo habitual y con prisas. 

CONCLUSIONES DE LA CARRERA.-

Trato de olvidarme de lo sucedido y ser lo más objetivo posible.
     - La carrera no me ha gustado en absoluto. La bolsa del corredor y la feria tristes. De la pasta party mejor no hablar.
    - El recorrido no es en absoluto plano. Muchas cuestas salteadas por el recorrido. Tramos por los que se pasa varias veces
    -  Los avituallamientos muy abundantes,sólo a un lado y con ciertas cochinadas que es mejor no verlas.
    - Mucha animación a lo largo de la prueba, salvo en puentes largos túneles etc
    - Mal el paso por un túnel por un carril con los coches circulando en el carril de al lado
    - Muy bien organizada la salida y la llegada. Entrar en un estadio siempre mola, aunque en este caso yo no lo disfruté
    - Muy bueno el servicio de taxi para los corredores que abandonan y están lejos de metro o simplemente no pueden.
    - Abandonamos más de 1000 corredores de los que tomaron la salida, pero parece ser que hubo más de esos mil que decidieron a última hora no correr a pesar de estar inscritos
     - Del calor no se puede decir nada a la organización. Pero creo que se podía empezar la carrera a las nueve de la mañana y te quitas 3 horas de calor intenso. Puede suceder que empezando a la hora habitual en todas las maratones en aquellas latitudes haga frio, pero veo mucho mejor y menos complicado para la salud correr con 2 grados que no como el sábado.

CONCLUSIONES PERSONALES.-

     - Décima marathón en 10 países y primera en la que no soy capaz de llegar a meta. Sabía que me iba a costar mucho y estaría lejos de mis tiempos, pero hasta el km 35 nunca dude en acabar
     - Cada vez estoy más convencido que retirarme fue un acierto, aunque me jodiese
     - Estoy sacando conclusiones de lo acontecido, no sólo en el ámbito runero sino también en el personal.           De lo malo casi siempre se puede sacar conclusiones positivas y aprender.
     - La recuperación después de correr fue rápida

     Las conclusiones es mejor no sacarlas en caliente y a diferencia de lo que pensé en los primeros momentos me apetece mucho seguir practicando maraturismo. Además he de sacarme esta espinita. Por esto estamos retomando la idea de algo para octubre que era lo previsto antes de la debacle. Además de he sacarme esta espinita.

     Aquí lo contaremos

jueves, 31 de mayo de 2018

     AFLORANDO DOLENCIAS V5.0

     En unas horas salimos hacia Suecia, muy ilusionados y contentos por el viaje pero un poco preocupados por la marathon.

     La ola de calor que viven los países nórdicos no tiene muchos precedentes. Durante la carrera se esperan temperaturas de 29 grados, pero no un tramo de la carrera, sino durante toda ella, ya que la hora de salida es a las 12 de la mañana, cuando el astro rey lleva ya 9 horas despierto (amanece antes de las 4 de la madrugada).

     La organización mandó tres días antes de la prueba una serie de recomendaciones para correr en esta situación o no hacerlo, si uno no se ve bien. Amplía el horario de cierre de meta, los límites de pasos intermedios, ponen más puntos de refrigerio...etc. Yo creo que todo se solucionaba adelantando la hora de salida a las 9 de la mañana como se hace en todo el mundo. Supongo que ya no se podrá, pero para otros años quizá sí.

     Con estas condiciones a mi se me ha olvidado mis dolencias, que las tengo, y lo que también tengo claro es que no voy a hacer el tonto más de lo que es habitual en mi. Vamos a pasar unos días allí, a conocer aquello y a correr.
     Tengo claro que voy a estar en la línea de salida y que voy a esforzarme por acabar pero no quiero que la carrera nos fastidie la estancia allí por algún susto advertido. Por ello me lo voy a tomar con muchísima tranquilidad. Me avituallaré en todos y cada uno de los puntos y cuando el cuerpo se vaya agotando, bajaré el ritmo o haré marcha nórdica (apropiada para el lugar) hasta que el cuerpo me diga que puedo seguir. Lo más probable es que haga mi PMP, pero es la mejor manera de intentar asegurarme acabar en condiciones  de disfrutar de Estocolmo.

     Aquí contaremos como fue.

lunes, 21 de mayo de 2018

POCO ENTRENADO

     A menos de dos semanas para la Marathón de Estocolmo, la situación es un poco triste para esta carrera.
     He entrenado bastante poco…la falta de tiempo, la lluvia, las lesiones en forma de torcedura leve, de rozaduras por dos veces hace que mi preparación para esa distancia sea un poco deficiente.  Las averías citadas en el periodo de entrenamiento han sido leves, pero ya obligan a parar una semanita en cada caso.
     También durante este año apenas fuí a la piscina que me viene bastante bien. Por otro lado tengo algún kilito más de lo que debiera. 
     Los ritmos a los que me encuentro cómodo son de 5:30-5:40 el kilómetro. Si se me ocurre mirar a entrenamientos de hace unos años, se me caía el alma a los pies. Y escribo bien en pasado: caía, ya que he entendido que a pesar de que no entreno como antes, aunque lo hiciera los años es algo que no se debe olvidar.
     En cualquier caso aunque la situación runera no es ni mucho menos óptima, las ganas de disfrutar en esta nueva edición maraturística son tremendas y seguro que lo haremos.