Voy corriendo aunque me caiga

Voy corriendo aunque me caiga
Tenerife. Noviembre 2013

domingo, 23 de julio de 2017

ILUSIONADO.-

     Pues esa es la situación personal actual.

     Después de más de tres meses sin correr, ahora ya vuelvo a salir. Las molestias tras la marathón de Roma pasaron de ser las habituales tras la carrera a ser más duraderas. También ha sido más duradero el parón postmarathon que ha pasado de unas semanas a más de tres meses.

     Tras unas visitas a Nuria, la fisio, empecé a salir hace ya un par de semanas. Alguna molestia que aún arrastro, el calor, la pérdida de forma, los seis kilitos que he cogido hacen que mi ritmo sea lentísimo, muy lejos de los ritmos de principios de año.

     Sé que poco a poco volveré a recuperar mi peso, mi forma y mejores sensaciones, que he perdido estos meses. Lo que no he de recuperar es la ilusión por preparar una nueva edición maraturistica que me gustaría fuera este Otoño. Es un poco pronto pero estoy ilusionado en ello. Y después de esa muchas más


     Aquí lo contaremos...

miércoles, 17 de mayo de 2017

NO ENCUENTRO EL MOMENTO.-


     Desde la marathón de Roma no encuentro el momento de volver a correr. Solamente el día de MAPOMA salí a acompañar a un amigo un rato...y ya.

     El motivo de que no salga a correr no es uno solo, aunque se va convirtiendo en un círculo vicioso. No tengo ninguna carrera a corto plazo, hago pereza, he andado muy liado y tengo molestias en un pie (siempre igual, siempre el mismo pie). A la piscina tampoco voy con la asiduidad que debiera por alguno de los motivos anteriores y veo que voy perdiendo la forma.

     La idea de correr otro marathónen Otoño, de momento está en stand by. No puedo decir que me haya olvidado de ello, pero tampoco hemos avanzado más en el tema. Queda tiempo.

    Este próximo domingo es la Media Maratón de Segovia, que es mi carrera favorita, pero no podré ir por motivos personales. Una pena porque si hubiera podido ir, no habría dejado pasar tanto tiempo y me lo hubiera pasado estupendamente como siempre.


     No obstante, este fin de semana espero empezar a entrenar. A pesar de no poder ir a mi carrera favorita, saldré un rato para volver a disfrutar corriendo, aunque al principio me va a costar.

     Aquí lo veremos

domingo, 9 de abril de 2017

XXIII MARATON DE ROMA 2017.-

“Me da miedito”

     Así es: pasé miedo en la carrera y no sólo los miedos relacionados con las dudas de corredor los momentos antes o incluso en carrera. Pasé miedo de miedo, del de verdad. Pero vayamos por partes...

     Esta edición maraturística estaba meditada desde hacia tiempo, pero se acabó de cocinar a primeros de año.
     El miércoles 29 de Marzo cumplí 42 años y 195 días ( menuda fricada) y lo celebré el domingo corriendo la mítica distancia.

     El viernes viajamos Raquel y yo a Roma en un vuelo rápido y cómodo. Muchas gracias a mi prima Elena que una vez más se dio un soberano madrugón para llevarnos al aeropuerto. Y como madrugamos tanto y el traslado del aeropuerto a hotel fue rápido, no pudimos tomar posesión de la habitación, por lo que para aprovechar el tiempo nos fuimos a la feria a recoger el dorsal.

     Estaba situada en un extremo de la ciudad y a un buen paseo desde el metro; aunque la andarina se hizo amena al coincidir con una pareja de brasileños e ir hablando muy animadamente con ellos. Ninguna espera para recogida de dorsal ni la mochila. No pidieron el original del certificado médico aunque lo advertían en la web. En un stand compré una camiseta que me gustó y a través de su compra o quizás para poder comprarla me inscribí a una carrera paralela  de 4 Km también el domingo por la mañana. Tenía que decidir cual corría y al final sin mucho pensar decidí correr la marathón... of course.

     Tras instalarnos en el hotel, no fue nada difícil encontrar un restaurante italiano para continuar con el atiborre a pasta previa a la carrera. Nos invitaron a un postre que no se como se llamaba, pero estaba tremendo y abusamos de dicha exquisitez hasta que ya no podíamos más.

     Por la tarde paseo por la ciudad...Piazza Spagna, Piazza del Poppolo, Piazza Republica, Fontana de Trevi y multitud de iglesias a cual más bonita. Mucha caminata, pies doloridos.

     La calle del hotel era muy ruidosa y no poder descansar daba miedito ( poquito miedo aún). Una insonorización perfecta nos hizo descansar como reyes.

     El sábado por la mañana visita al Vaticano: Museos y Basílica de San Pedro: Impresionante. Tras otro atiborre a pasta visitamos el Castillo de Sant Angelo, la Piazza Navona, calle de anticuarios, Piazza de Venezia con el majestuoso Palacio de Venezia. Entre tanto muchas iglesias. Antes de retirarnos a descansar vimos los sitios en los que me vería con Raquel durante y después de la carrera. Ultima ingesta masiva de pasta antes de dormir que mañana es “día de escuela”.

     Dormimos muy bien y tras disfrazarme de corredor fuimos hacia la salida.


  Llegados a este punto quiero romper una lanza (topicazo) a favor de los hombres del tiempo y meteorólogos en general. Llevo mucho tiempo defendiendo a este colectivo. Ante las frases poco meditadas como... “Dicen que va a hacer sol... pues cojo el paraguas” o aquello de “te equivocas más que el hombre del tiempo” etc., he de decir que aciertan la infinita mayoría de las veces. Insisto que esto llevo diciéndolo mucho tiempo, no solamente porque para mi mala suerte acertaran en Roma.



     Toda la semana llevaban dando lluvias e incluso tormentas para el “doménica”. Lo clavaron. Acertaron hasta en las horas y mira que es difícil con tormentas. Esto ya si que me daba más miedo: lluvia y aire, pero habría algo que me daría aún más miedo...

     Llegamos con el tiempo muy justo a la salida.. tan justo que no pudimos hacernos ni una foto ya que no llegaba a tiempo. Siempre con prisas al final por prono que me levante. Para colmo la calle Cavour por la que yo pensaba acceder estaba repleta de gente preparada para la otra carrera. Cuando logró llegar sobrepasar a todos me encuentro con una valla de esas de dos metros. No me da tiempo a atravesar a toda esta gente otra vez y rodear hasta entrar por la zona de coliseo para acceder, así me encaramo a la valla de unos dos metros y por allí salto entre una mezcla de palabras entre las que creo había algún improperio y también algún Bravo. ¡¡¡Vallas a mí !!!...pues no me habré saltado vallas...



     Sin ninguna parada llego al arco de salida y ya empiezo a correr. A los no más de 400 metros empieza a llover. Voy muy despacio porque hay mucha gente. Vamos hacia el sur de la ciudad y es la zona menos divertida. A partir del Km 3 la lluvia en muy intensa. Seguro que por deformación profesional miro cada calle por la que vamos y decido si hay peralte ir por la zona elevada, si hay bombeo por el centro, para evitar los enormes charcos que se forman. Da igual, me calo. El Km 5 en casi 28. Voy despacio. La lluvia es intensa y en algunos momentos muy intensa. Alguna ráfaga de aire en algún momento hace que gire la cabeza para respirar mejor. 

     Alrededor del 5 veo un destello. Quiero pensar que es un flash de una cámara, pero sé lo que es realmente. Y en un par de segundos tengo la confirmación. PUMMMM. Madre mía. Con el miedo que me dan las tormentas. Este si que es miedo de verdad. No sé dónde meterme. La gente lo jalea y grita; a mi no me hace ni puta gracia. Pero bueno, ya que estaba allí... no me iba a retirar y además no creo que Filípides dudara de si llovía o no al ir de Marathon a Atenas.

     Se repitieron algunos rayos truenos más y seguía acojonado. En el 8 o así coincidí con tres corredores de Badajoz y charlando bajo la lluvia me dijo uno de ellos que el también estaba con miedo, que cuando jugaba al fútbol y se ponía de tormenta se iba a los vestuarios. Me alegra de no ser el único.

     El diez en algo más de 55 minutos. En el Km 15 tomo el primer gel. En el 16 pasamos al otro lado del río Tiber y deja de llover, tras un último arreón de un par de minutos muy intensos.

     Casi en el Km 18 llegamos a la Plaza de San Pedro en el Vaticano. Un verdadero placer correr por allí. Un lujo

     Llegamos a la media en 1:58:28. Voy con soltura pero un poco lento. La rodilla derecha me molesta desde el principio pero no quiero pensar en ello. He parado 4 veces a mear y me avituallo en todos los puntos lo que retrasa un poco los pasos kilométricos.

     En este punto decido ir un poco más rápido. En el Km 25 volvemos a cruzar el río y se queda una buena situación para correr a pesar de ir empapado. Tomo el segundo gel. El Km 30 en 2:46. Este último 5000m a 5:15. Voy cómodo. La rodilla me molesta cada vez más; me da un poco miedo, pero el miedo “gordo” ya lo he superado. Ya no hay rayos ni truenos.
     A partir del 36 es la parte más divertida y con mucha animación. Piazza Navona capitaneada por el Dios atlético Neptuno y con mucha animación, Piazza de Venezia donde nos cruzamos con los que están en el 42, acariciando ya la meta. En breve llegaremos allí.

     En la Via del Corso veo a Raquel. Que alegría. Le digo que voy bien y me graba un vídeo impagable. Me molesta la rodilla y noto cansancio pero aguanto.  En el Km 39 un corredor cae detrás al tropezar con una valla, le ayudo a levantarse y no tiene nada. Guay.

     Rodear la Piazza del Poppolo se me hizo interminable. Los adoquines ya si que molestan. Vamos hacia Piazza Spagna. La rodilla me avisa. Paro a estirar pero solo unos 10 segundos, no me preocupa la rodilla, los rayos y truenos han gastado casi todo mi miedo de este día. Llegamos al túnel Umberto I. A la entrada está el avituallamiento del Km 40 y resbalo dos veces seguidas con restos de fruta. No caigo de casualidad. Aflojo hasta paso esta zona sucia. A la salida del túnel empieza a llover de forma muy intensa. También aquí acertó la meteorología. Me uno a unos corredores andaluces y juntos a meta. Entrada muy bonita con el coliseo al fondo, aunque un poco deslucida por la lluvia. Algo menos de 3:55.

     La segunda media 2 minutos más rápida que la primera.


     La lluvia arreciaba, mientras me dan la original medalla y una sábana plateada que me viene bien para protegerme de la lluvia. Me despido de los dos corredores con quienes entre en meta y me voy bebiendo y comiendo hacia el metro. Me quedo helado. 



     A partir de este momento nos dedicamos a recorrer la ciudad, Los precios de la cerveza allí son tremendos; a pesar de ello nos tomamos las nuestras y también compramos en un supermercado una mezcla de yonkilata con litrona (tenia 0,66 l) que estaban ricas.

CONCLUSIONES DE LA CARRERA.-

-   Ciudad muy bonita y con muchos corredores de todos los continentes
-   Recorrido a una vuelta. En general muy llana. Los adoquines no molan y hacen sufrir bastante los pies y piernas
-    Se respetó los cajones en la salida.
-  Excelente trato al corredor durante la prueba. Correcta bolsa del corredor
-   De la animación no se puede sacar muchas conclusiones por la lluvia, aunque a partir del Km 36 si que es abundante
-   Avituallamiento cada 5 km  con fruta, agua e isotónico. No vi geles. También esponjas, que dado el día que amaneció se usaron más secas para secarnos el agua que para refrescarnos 
-   Medalla y avituallamiento en meta muy correcto y rápido. Un té calentito que me entregaron al final del avituallamiento me supo a gloria y me hizo entrar en calor

CONCLUSIONES PERSONALES.-

-    Novena marathón en noveno país
-    Contento con el tiempo y por haber acabado con energía y ganas para recorrer la ciudad.
-   Dos minutos más rápida la segunda media marathón que la primera. Esto me mola bastante, ya que puedo llevar un ritmo sostenido toda la carrera.
-   Buen estado físico después de la carrera sin molestias salvo la rodilla un poco y la bajada de las escaleras. Durante la carrera la rodilla si que molestó
-    Recuperación rápida. Tras la ducha fuimos a comer y ya desde allí a conocer Roma. 
-  Fui muy hidratado y no me salte ningún avituallamiento en carrera Tomé tres geles además de agua, isotónico y un par de porciones de plátano en dos mesas.
-   Lo de tantas paradas a mear me mata, pero sigo sin poder evitarlo. Quizá voy sobre hidratado.
-   Seguiremos practicando maraturismo
     
     Ahora a descansar unos días de esto de correr. Seguiré con la piscina, que últimamente está un poco olvidada y a ver si cojo la bici

     Ya estamos pensando y un poco mirado la próxima marathón de otoño y una de 2018.

     Aquí lo contaremos